• El Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete es uno de los parques nacionales naturales más grandes de Colombia y uno de los más imponentes de América Latina. Este es el hogar de cientos de especies de fauna y flora únicas en el mundo.

  • El libro, escrito por el antropólogo Carlos Castaño-Uribe, es una de las investigaciones que se han realizado en Chiribiquete, como resultado de expediciones durante 30 años.

  • Esta investigación contribuyó para que la Unesco declarara al territorio como Patrimonio Mixto de la humanidad, por su riqueza natural y cultural.

  • La publicación es posible gracias al trabajo conjunto de la Fundación Herencia Ambiental Caribe y SURA.

  • Quienes compren el libro, en su versión gran formato o de bolsillo, contribuyen a un fondo destinado exclusivamente al cuidado y protección de este Parque.

 

El Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete es uno de los patrimonios naturales y culturales mejor conservados en Colombia, y un sitio de gran importancia e interés cultural para los primeros habitantes del continente y los pueblos indígenas que lo rodean.

 

Este lugar, administrado por Parques Nacionales Naturales de Colombia y que ha sido conservado durante siglos por pueblos indígenas, ahora podrá ser salvaguardado por todos los colombianos, gracias a la compra del libro Chiribiquete: la maloka cósmica de los hombres jaguar. En sus ediciones de gran formato y de bolsillo, reúne los hallazgos de tres décadas de expediciones para comprender las huellas de la cultura amazónica y la biodiversidad de este territorio protegido de más de 4.2 millones de hectáreas, ubicado entre Caquetá y Guaviare.

 

Según el libro de Carlos Castaño-Uribe, la Serranía de Chiribiquete se caracteriza por tener 38 formaciones rocosas conocidas como “tepuyes” que miden hasta 900 metros de altura, en cuyas paredes se han documentado, hasta ahora, más de 75 mil pinturas rupestres o pictogramas que revelan el carácter sagrado que, por siglos ha tenido. Este entorno es conocido por los pueblos originarios como “la orilla del mundo” y también nombrado como “la maloka del jaguar”.

 

La investigación liderada por Carlos Castaño-Uribe también señala que algunos de estos pictogramas datan de hace más de 20 mil años, según las pruebas de Carbono 14, que coinciden con las evidencias más antiguas de habitantes del continente. En la publicación se interpretan estas pinturas que, a simple vista, narran historias milenarias de comunidades indígenas nómadas que habitan a lo largo de América.

 

Chiribiquete guarda un gran misticismo e inspira mucho respeto. Se puede ver cómo gran parte del paisaje conserva sus formas milenarias y alberga la vida de cientos de plantas, animales y comunidades. De hecho, es uno de los pocos sitios casi intactos en la Tierra y las manos de culturas ancestrales han sido responsables de darle forma a este territorio, por eso es tan importante que los colombianos conozcan su existencia y entre todos podamos velar por su cuidado y conservación”, asegura Carlos Castaño-Uribe, director científico de la Fundación Herencia Ambiental Caribe y autor del libro.

 

La producción editorial, que fue financiada por SURA, estará a la venta para que quienes adquieran el libro no solo conozcan sin ir a Chiribiquete, sino que también aportarán a su preservación, pues los recursos se destinarán en su totalidad a un fondo para acciones de sensibilización y protección sobre este Parque Natural que alberga pueblos indígenas en aislamiento voluntario y cientos de especies de fauna con algún grado de amenaza.

 

La obra se encuentra en Librería Nacional, Panamericana, Librería Lerner, 30 puntos de venta del Éxito y las tiendas virtuales de Villegas Editores y Mesa Estándar, entre otras librerías del país.

 

“Esta iniciativa garantiza la protección sobre los referentes culturales de los pueblos indígenas del noroeste amazónico, donde las instituciones del Estado nos hemos sumado en el tiempo para proteger el patrimonio natural y cultural presente en Chiribiquete, declarado como área protegida hace 30 años y recientemente como Patrimonio Mixto de la Humanidad. Hoy celebramos que la empresa privada y la sociedad civil se sumen mancomunadamente a estos esfuerzos de protección con las autoridades indígenas, Parques Nacionales y el ICANH”, comenta Julia Miranda, directora general de Parques Nacionales Naturales de Colombia.

 

Gracias a la sinergia entre instituciones como Parques Nacionales Naturales, el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) y la Fundación Herencia Ambiental Caribe, y con el apoyo de SURA también en la financiación de parte de la investigación, ahora esta publicación busca promover el conocimiento y el cuidado que requiere Chiribiquete como patrimonio de todos los colombianos, empezando por no recorrerlo ni visitarlo. Esto hace parte de un acto consciente: el aire que respiramos se renueva, porque también los ecosistemas amazónicos conservan parte del equilibrio ambiental del mundo.

 

“En el momento que vive Colombia, Chiribiquete es una metáfora de futuro y esperanza, de la necesidad de aprender a cuidar la vida, de unirnos alrededor de propósitos comunes, de reconocernos y de construir desde la diversidad. Apoyamos la publicación de esta investigación, que reafirma nuestro compromiso histórico con la cultura, con el ánimo de sumar voluntades para proteger la ‘maloka del jaguar’, como le llaman sus pobladores originarios. Estado, empresas, instituciones, comunidades, ciudadanía, juntos podemos aportar en este empeño que es, como el aire, necesario, vital y de todos. Este es un llamado que queremos que se escuche”, afirma David Bojanini, Presidente de Grupo SURA.

 

Presente, pasado y futuro son parte del mismo instante en Chiribiquete. Pueblos no contactados, especies botánicas aún sin nombrar, pinturas rupestres con miles de años de antigüedad conviven con otras pintadas apenas décadas atrás. Si hay un lugar donde misterio y esperanza componen la misma palabra es Chiribiquete: todos los reinos en un reino, todos los mundos en un mundo.