El posicionamiento en los principales índices bursátiles depende de los avances en términos de sostenibilidad de las compañías e influyen cada vez más en la elegibilidad de las empresas en portafolios de inversión.

Por Valora Analitik para Grupo SURA*

En un mundo en el que fondos globales cada vez prestan una mayor atención a las prácticas y criterios Ambientales, Sociales y de Gobierno Corporativo (agrupados bajo las siglas ASG), para tomar decisiones de inversión, el posicionamiento en algunos de los principales índices o ratings que miden estos rubros cobra cada vez más relevancia, principalmente para destacar y llamar la atención de los inversores tanto en Latinoamérica como en el mundo.

Esto debido a que los criterios Ambientales evalúan el impacto directo o indirecto de una compañía sobre el medio ambiente, los Sociales están relacionados con aspectos que inciden en las comunidades y los de Gobierno Corporativo se refieren a la forma en que está dirigida, administrada y controlada determinada empresa, factores que, en conjunto, abren la opción a que las compañías se posicionen en estos índices.

El más conocido es el Dow Jones Sustainability Index (DJSI) en el que se invita a cerca de 3.500 compañías globales a participar cada año, de las cuales 2.500 están entre las más grandes del mundo por su capitalización bursátil, mientras que las restantes son elegibles para los índices de sustentabilidad regionales o continentales y específicos de cada país. Su próxima actualización se conocerá en noviembre, una clasificación que en el índice global dejó en 2020 al Grupo SURA como el único de origen latinoamericano en Servicios Financieros Diversos.

En general, al índice global solo ingresan las más sostenibles del mundo (típicamente cada año solo el 10% de las empresas pasa la ‘nota de corte’), de acuerdo con los criterios económicos, medioambientales y sociales impuestos por el DJSI World y que revisa anualmente el Comité de Standard & Poor’s del Índice Dow Jones y RobecoSAM, uno de los grupos de inversión y consultoría más grandes del planeta y que solo pone recursos en empresas sostenibles.

Al respecto, Armando Virguili, experto en finanzas internacionales del Tecnológico de Monterrey de México, explicó que “después de esta selecta clasificación, se elaboran subíndices por región y el de mercados emergentes que surgen como resultado de un análisis detallado de criterios económicos, ambientales y sociales con información solicitada previamente a las empresas de mayor capitalización bursátil y que estas suministran voluntariamente, los cuales, al igual que el índice global, son muy tenidos en cuenta por inversionistas y gestores de portafolio desde hace más de 20 años”.

 

Los otros ratings que marcan la pauta

También existen otros índices que captan la atención de los inversores en Latinoamérica y el mundo por su estricta selección y criterios establecidos para vincularse.

En este sentido, atados a la sostenibilidad y otros criterios de responsabilidad social empresarial, existen más referentes para los inversores. En ellos, al igual que en el DJSI, un mejor desempeño representa una buena puntuación en los rankings, algo que no es sencillo, y es un valor añadido de cara a los grupos de interés de las compañías.

A su vez, destaca el FTSE4Good, creado en 2001 por la Bolsa de Londres, el cual reúne a empresas con alcance global que deben cumplir múltiples requisitos y tener una serie de buenas prácticas en medio ambiente, derechos humanos, relaciones con los accionistas y principios de inversión responsable, entre otros aspectos.

El FTSE4Good, de la proveedora global FTSE Russell, se compone de varios índices. Está el índice global (FTSE4Good Global Index), el de empresas en países emergentes (FTSE4Good Emerging Index), el índice de empresas de las cinco economías más grandes de Asia suroriental (FTSE4Good Asean 5 Index) y el de empresas de España (FTSE4Good Ibex Index), entre otros.

Esta revisión evalúa a más de 4,000 compañías de más de 50 países y se consolida con base en la información pública disponible de las empresas sobre sus prácticas ambientales, sociales y de gobierno corporativo, incluyendo más de 300 indicadores en 14 temas distintos, dando credibilidad y transparencia a la evaluación.

Otra clasificación destacada en el mundo corresponde al índice MSCI-ESG, que desde hace más de 40 años establece clasificaciones basadas en criterios sostenibles, y actualmente mide a más de 8,500 empresas (14,000 emisores, incluidas sus subsidiarias) y más de 680,000 instrumentos de renta variable y renta fija en el mundo.

De acuerdo con MSCI, sus calificaciones pretenden medir la resiliencia de las empresas a riesgos ASG financieramente relevantes en el largo plazo. Califican empresas en una escala de AAA a CCC, dependiendo en qué tan expuestos están a ciertos riesgos ESG, y qué tan bien manejan esta exposición (AAA y AA se consideran líderes; A, BBB y BB se consideran promedio; B y CCC se consideran rezagados). La expectativa es que una empresa con un nivel de exposición significativo a un riesgo va a compensar la exposición con un sistema de gestión fuerte.

En cuanto a los datos y el procesamiento de los mismos, MSCI usa tanto inteligencia artificial (incluyendo técnicas de proceso de lenguaje de IA) en información pública, como analistas de ESG para procesar datos. “En total, califican y analizan 37 factores clave de ESG que se seleccionan de manera anual. Revisan reportes de las empresas, reportes en medios, y bases de datos especializadas para alimentar sus modelos, por lo cual su diversificación de fuentes va más allá de lo que reportan las compañías y es estratégico”, explicó Martín Jiménez, experto en mercados de capitales y finanzas de la Universidad Externado de Colombia.

Más clasificaciones

Hay otros índices sostenibles como Vigeo, KLD u Oekom de menor difusión, pero igualmente claves para los inversores globales. Además, existen índices especializados en materias medioambientales (FTSE Environmental Opportunities) y éticas (Calvert Social Index).

Otros ratings o listados estratégicos son el ISS-ESG de Institutional Shareholder Services, CDP, Principios de Inversión Responsable (PRI), Principios del Seguro Sostenible (PSI), Global Reporting Initiative (GRI) e incluso el Pacto Mundial de Naciones Unidas.

De igual modo, la importancia de estar incluidos en estos índices radica en que son tenidos en cuenta por consultores, gestores e inversores para sus análisis de inversión, colocación de activos o distribución de portafolios.  

La presencia de compañías latinoamericanas tanto en estos índices globales como en mercados emergentes revela que “se están haciendo cosas muy buenas y se está destacando por encima de sus pares regionales en otras latitudes en estos temas”, afirmó Juan Luis Botero, gerente general de ConTREEbute, firma especializada en aspectos ambientales y de responsabilidad social.

En conjunto, estos índices se consolidan como los principales referentes que monitorean el desempeño económico, social y ambiental de compañías que cotizan sus acciones en diferentes bolsas del mundo. Son representativos para las empresas que en el mundo están comprometidas con la sostenibilidad y han mostrado resultados contundentes. En esa medida, reconocen solo a las organizaciones líderes en la materia en cada una de sus actualizaciones y medida para los inversionistas y fondos de capital.

*Este artículo es elaborado por el equipo de Valora Analitik para Grupo SURA. Su contenido es de carácter periodístico y no compromete posturas o recomendaciones específicas de nuestra Organización.