Aspectos no financieros cada vez son más tenidos en cuenta en la evaluación de riesgos de los inversionistas, lo que implica nuevos retos para los mercados de capitales.

 

Por Valora Analitik para Grupo SURA*

Los inversionistas globales cada vez prestan mayor atención a las prácticas ambientales, sociales y de gobierno corporativo, agrupadas bajo las siglas ASG, para tomar decisiones de inversión como parte de sus estrategias de participación en fondos.

En ese sentido, los criterios ambientales evalúan el impacto directo o indirecto de una compañía sobre el medio ambiente, los sociales están relacionados con aspectos que inciden en las cadenas de suministro, talento humano, derechos humanos y los de gobierno corporativo se refieren a la forma en que está dirigida y administrada una organización.

BNP Paribas Securities Services elaboró un estudio que prevé que los gestores de activos, las compañías de seguros y los fondos de pensiones en el mundo dupliquen entre 2018 y 2020 su inversión en estrategias basadas en criterios ASG.

Según el informe, el 79% de gestores y compañías ya incorporan estos criterios en su manera de invertir o en la creación de los productos o servicios que comercializan. Del 77% de las compañías de seguros y fondos de pensiones que incorporan criterios ASG, pone de manifiesto que actualmente cerca de la mitad invierten un 25% o menos de su cartera en estrategias específicas basadas en criterios ASG, y tienen previsto aumentarlo al 50% o más en los próximos dos años.

Del mismo modo, del 80% de gestores de activos que incorporan factores ASG, el 40% comercializa actualmente un 25% o menos de sus fondos como vinculados a estos criterios. Sin embargo, esta cifra se estima que se incrementará considerablemente en los próximos años.

Sobre esta dinámica, Felipe Herrera, Vicepresidente de Inversiones de Protección, destaca que “las inversiones ASG son un aspecto que ha cobrado mucha más relevancia en la gestión de activos en los últimos años. De acuerdo con estudios recientes, alrededor del 71% de inversionistas individuales consideran que tendrán mayores beneficios las empresas que integran estos criterios”.

Por ello, la implementación de estas prácticas sostenibles en ámbitos corporativos es crucial hoy, en momentos en que se deben crear estrategias atractivas para inversores ante la coyuntura económica y social global y la incertidumbre en los mercados bursátiles. A su vez, referentes como el S&P Dow Jones Indices, MSCI ESG Indexes y FTSE4Good Index miden a las empresas que tienen en cuenta estos criterios.

“Hay que tomar como referentes a mercados nórdicos y asiáticos, por ejemplo, la Bolsa de Valores de Hong Kong, que exige a las sociedades y compañías que cotizan en su índice Hang Seng que publiquen información estadística sobre sus indicadores medioambientales desde hace dos años. Lo mismo se empezó a implementar hace poco en la Bolsa de Singapur”, explica Martín Jiménez, experto en mercados de capitales y finanzas de la Universidad Externado de Colombia.

 

Los criterios ASG en América Latina

En nuestra región, no obstante, aún hay pasos por dar y avanzar en este tema respecto a zonas del mundo más avanzadas, como indica Herrera.

“La materialidad de las inversiones ASG es aún incipiente, contrario a lo evidenciado en Europa o Estados Unidos, donde la regulación y demanda de clientes motivan a las compañías y grandes asset owners a integrar factores ASG dentro de su ADN y reportar información asociada, que ha permitido a inversionistas tomar decisiones más educadas. Empresas e inversionistas en América Latina hasta ahora empiezan a recorrer el camino que economías desarrolladas ya han adelantado”, agregó el vicepresidente de Inversiones de Protección.

Por su parte, Esteban Botero, vicepresidente de Asset Management de Bancolombia, coincide en que los criterios relacionados con sostenibilidad son cada vez más tenidos en cuenta por los inversionistas, conscientes del impacto que sus recursos tienen en el medio ambiente y por eso son más exigentes los proceso de evaluación  de riesgos e impactos“.

Así mismo buscan empresas que aporten a la sociedad y contribuyan positivamente a su entorno y prefieren también aquellas con un gobierno transparente. “La sumatoria de estos criterios en una empresa aseguran su sostenibilidad; se ha demostrado que compañías con un rating bajo en gobierno corporativo, al poco tiempo reciben una reducción de calificación de crédito. Los portafolios que incorporan criterios ASG al proceso de inversión son más rentables en el mediano y largo plazo”, afirma Botero.

En este contexto, las evaluaciones de inversión de un mayor horizonte se hacen más exigentes y tiene en cuenta impactos materiales sobre sus estados financieros que impidan atender obligaciones con sus inversionistas o impliquen un deterioro de las condiciones analizadas inicialmente.

De hecho, en los últimos años se grandes empresas que cotizan en bolsa han tenido un detrimento patrimonial producto de eventos de riesgo reputacional basados en prácticas no adecuadas o indebidas alrededor de factores ASG.

“Los inversionistas institucionales, especialmente, hemos comenzado a dar pasos importantes con el fin de honrar el deber fiduciario, procurando identificar señales de alerta temprana para así evitar realizar inversiones no sostenibles a largo plazo, que puedan afectar de manera directa el negocio”, concluye Herrera.

Por eso uno de los retos que enfrenta incorporar criterios ASG, es que no se cuenta con mucha información disponible sobre esta materia por parte de los emisores y la que se comparte es de baja comparabilidad y, en algunos casos, de baja calidad. Por eso es necesario una estandarización de la información de los emisores, al tiempo que un mayor conocimiento de los evaluadores de inversión acercas de estas materias.

 

 

*Este artículo es elaborado por el equipo de Valora Analitik para Grupo SURA. Su contenido es de carácter periodístico y no compromete posturas o recomendaciones específicas de nuestra Organización.