Este análisis recoge pronósticos de referencia sobre el desempeño esperado en las principales economías de la región, así como los riesgos y fortalezas que aprecian diversos expertos en un entorno global retador.

 

Por Valora Analitik para Grupo SURA

 

La mayoría de las economías latinoamericanas creció por debajo de su potencial en 2018, como Colombia, Chile y México, mientras en otras se ahondaron las problemáticas políticas y sociales que derivaron en consecuencias económicas, por ejemplo Argentina, Brasil y Venezuela. Así que fueron contadas las que se mantuvieron estables con un crecimiento sobresaliente, tal es el caso de Perú, Panamá y República Dominicana.

Aunque los pronósticos para 2019 son más favorables y vislumbran recuperación frente a años anteriores en sus principales economías, los riesgos externos no han desaparecido, teniendo en cuenta la incidencia que tengan aspectos como tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, la volatilidad en los mercados de capitales y factores a favor y en contra del consumo interno de países relevantes en la región.

Se espera que el producto interno bruto (PIB) de la región se expanda este año entre 2% y 2.5%, un crecimiento modesto, si se compara con el 3.5% esperado para la economía mundial, proyección en que coinciden las perspectivas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).

 

Crecimiento y entorno

En todo caso, sin Argentina y Venezuela, el crecimiento del PIB latinoamericano viene aumentando a un ritmo moderado, marcado “por el debilitamiento de la economía mundial y la creciente incertidumbre política, que contribuyen a frenar el impulso de ese crecimiento”, señala el director del Departamento del Hemisferio Occidental del (FMI), Alejandro Werner.

En relación con los países en que hace presencia SURA, el FMI espera que los mayores avances se presenten en Colombia, Brasil y Uruguay, mientras habría estabilidad en Perú y México, desaceleración en Chile y se mantendría la recesión en Argentina, pero con signos de recuperación. En otras economías de menor tamaño, Panamá continuaría liderando el crecimiento, seguida de República Dominicana y El Salvador tendría estabilidad.

“Las mejores perspectivas para 2019 en las principales economías latinoamericanas, no equivale a decir que la región sea inmune a lo que pasa en el ámbito externo”, explica Cristóbal Doberti, gerente Regional de Estrategias de Ahorro e Inversión de SURA Asset Management.

El analista señala que las economías desarrolladas vienen de un periodo de crecimiento robusto y ahora pasan por una desaceleración, debido al agotamiento fiscal y tasas de interés más altas. En contraste, Latinoamérica venía de años complicados y atraviesa por un proceso de recuperación en sus principales economías.

Entre los riesgos externos para el ritmo de crecimiento en América Latina se cuentan las medidas proteccionistas anunciadas por varios países del G20, que el FMI cataloga como la principal amenaza para este año. En ese sentido, las tensiones entre Estados Unidos y China pueden reflejarse en un menor intercambio comercial y la desaceleración del gigante asiático.

En ese escenario, el principal impacto para la región sería en el descenso de los precios de los bienes básicos (commodities), según el analista de calificaciones soberanas de Fitch Ratings, Richard Francis.

Y si bien la economía latinoamericana no es homogénea, un porcentaje importante de países depende de los commodities, como es el caso de Chile y Perú. “El foco de atención es y seguirá siendo el desempeño de China durante 2019, pues es la economía que genera dinamismo a los sectores de bienes básicos”, añade el decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Santo Tomás de Chile, Guillermo Yánez.

Perspectivas por países

Brasil, Colombia, Perú y México tuvieron relevos presidenciales durante 2018, lo que para el jefe para América Latina del Centro de Desarrollo de la OCDE, Sebastián Nieto, resulta positivo, “porque se asocia a la capacidad política de presentar reformas estructurales importantes que se requieren”.

Salvo en México, se aprecia que “los cambios de gobierno han generado confianza en el sector empresarial y, probablemente, atraerán más inversión”, complementa Richard Francis, analista de calificaciones soberanas de Fitch Ratings.

Para el caso de Brasil, el analista de SURA Asset Management señaló que los desafíos vienen desde la debilidad de las cuentas externas, y si no hay modificaciones con el gasto social, “la situación puede deteriorarse de manera importante”.

Sobre México, Doberti comentó que depende mucho de lo que ocurra con Estados Unidos y la incertidumbre que pueda generar la senda de política económica del nuevo Gobierno en los inversionistas internacionales y empresarios.

En cuanto a Colombia, el FMI advierte señales a favor del crecimiento, aún por debajo del potencial, en el respaldo de la política monetaria, la ejecución del programa de infraestructura de cuarta generación y los cambios recientes de política tributaria a favor de la inversión.

En el caso de Argentina, se prevé que la recesión continúe, pero de manera más contenida.

De acuerdo con el consenso de analistas encuestados por Focus Economics, el PIB tendría una contracción de 0,9% y la inflación alcanzaría un 29%, cercana a la proyección de Moody’s de -0,8% y espera una inflación de 32,80%.

Frente al desempeño de otras economías, el jefe para América Latina del Centro de Desarrollo de la OCDE señaló la tendencia clara de que Panamá y República Dominicana continúen como los países con mayor crecimiento en la región. Sin embargo, comentó que “hay que examinar la calidad de ese crecimiento. Por ejemplo, en el caso de Panamá, son pocos los sectores que crecen bastante y jalonan el crecimiento general”.

 

Puntos encontrados en materia cambiaria

El comportamiento de las monedas latinoamericanas respecto al dólar es un poco más homogéneo, pues tanto Francis como Yánez creen que la mayoría de estas se van a depreciar durante 2019.

“A largo plazo, el dólar está sobrevaluado respecto a la mayoría de las monedas de la región exceptuando notoriamente el real (BRL), pero experimentaremos burbujas de volatilidad frecuentes durante el año, en que el dólar escalará para luego retornar a niveles iniciales, asociado a la menor liquidez en esa moneda”, explicó Yánez.

No obstante, desde la OCDE se percibe que algunos países convergen hacia una estabilidad y no prevé movimientos más fuertes después de las depreciaciones en 2018.

Finalmente, Doberti indicó que probablemente las monedas locales sufran alguna depreciación, porque las economías latinoamericanas son dependientes de materias primas que tienen relación con el ciclo económico. En ese sentido, por ejemplo, el peso colombiano está muy ligado a la volatilidad de los precios del petróleo.

En todo caso, el comportamiento del dólar dependerá mucho de los movimientos de las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED). Si la FED continúa subiendo tasas, probablemente las monedas de la región se debilitarán. También la tasa de cambio dependerá de si la economía global, efectivamente, se desacelerará de manera controlada.

Política monetaria e inflación

Uno de los aspectos que parece estar controlado en la región es la inflación. Apartando la megainflación de Venezuela y la superinflación de Argentina, el resto de los países latinoamericanos parece encontrarse en armonía con este indicador determinante para el impulso de la demanda interna como motor de crecimiento económico.

El funcionario de la OCDE precisó que el caso de Argentina se aleja de la realidad de sus vecinos, pues no tiene una política de inflación objetivo: “Ahora el reto de este país será cómo mantener una estabilidad monetaria, al tiempo que se necesita generar mayor crecimiento económico”.

Los expertos consultados coinciden en que los bancos centrales de países como Chile, Brasil Colombia podrían entrar en un ciclo de incremento de tasas de intervención. En la medida en que las economías se vienen recuperando de crecimientos bajos, es probable que los bancos empiecen a moderar el estímulo monetario, agregó el analista de SURA Asset Management.

Al respecto, también el analista de Fitch Ratings concluyó que ve probable que estos países suban sus tasas de manera más lenta de los esperado, ante un escenario externo un poco más débil y con las principales economías desacelerándose”.

Este artículo es elaborado por el equipo de Valora Analitik para Grupo SURA. Su contenido es de carácter periodístico y no compromete posturas o recomendaciones específicas de nuestra Organización.