​ ​Con el propósito de mejorar la calidad del aire de las ciudades latinoamericanas, se han creado diversos programas gubernamentales que se han consolidado como alternativas sostenibles, tanto para el medioambiente como para los ciudadanos.  Ahora, ¿qué están haciendo las empresas al respecto? Las organizaciones privadas tienen un rol importante como actores  económicos, tecnológicos e influenciadores de nuestras sociedades, y a su vez, importantes consumidores de recursos - y en algunos casos notables contaminantes -. Es por esto que el sector corporativo está llamado a aportar soluciones a nivel medioambiental.  Una de estas soluciones es el desarrollo de programas empresariales para facilitar el uso de la bicicleta como medio de transporte alternativo para colaboradores, permitiendo así beneficios reales que repercuten de forma positiva en la motivación del empleado, la salud de los usuarios, la percepción de las marcas frente a sus consumidores y la mejora de la huella de carbono de las operaciones de la empresa.  Por ejemplo, la iniciativa "Mejor en bici" ubicada en la ciudad de Bogotá, ha logrado involucrar a más de 20 empresas y universidades, por medio de una flota de más de 400 bicicletas. A través de los programas empresariales implementados, han evitado la emisión de más de 70 toneladas de CO2, representadas en los más de 2.000 kilómetros diarios que recorren sus usuarios. Así como se crean beneficios medioambientales, el personal de las empresas participantes ahorra en promedio USD 50 mensuales y 40 minutos diarios. Organizaciones como Bavaria, Unilever, Cemex, Homecenter y Makro, participan activamente de este programa.  General Motors Argentina se adhirió al programa "Amigos de la Movilidad Sustentable", para acercar a sus colaboradores al uso frecuente de la bicicleta. Además de la flota, la compañía creó el contexto necesario para que el programa pudiera consolidarse: la disposición de estacionamientos seguros para las bicicletas,  duchas y vestuarios para los usuarios e información útil para el ciclista. También tienen a su disposición descuentos para la adquisición de accesorios.  Altiluz, una organización chilena que se dedica a la gestión documental, le ofrece a sus colaboradores 30 centavos de dólar por kilómetro recorrido en bicicleta y también  incluye a personas que se movilizan caminando. Además de los beneficios medioambientales, esta empresa decidió llevar a cabo el programa ante la alta carga de estrés con la que sus colaboradores llegaban a la oficina, debido al caos vehicular al que se enfrentaban todas las mañanas. Para la compañía, un personal más saludable y mejor dispuesto para comenzar su día, será siempre sinónimo de más productividad en las operaciones.  Otro ejemplo es la compañía Telmex en México, la cual a través del programa "A rodar en Infinitum", le permite a sus clientes reservar y utilizar sin costo hasta cuatro bicicletas por un máximo de cuatro horas, cada vez que pagan su factura de telefonía. El programa incluye además del acceso a la flota, un casco, chaleco, candado, asistencia vial y mecánica y el estacionamiento. Adicional a los beneficios medioambientales que se derivan del programa, la compañía logra fidelizar a sus clientes al ofrecerles un valor agregado de mucha utilidad.  Ya sea a través de un programa de movilidad dirigido a colaboradores o por medio de una campaña para usuarios externos, promover la bicicleta como medio de transporte, ha sido una de las principales estrategias que han adoptado las compañías para mitigar los daños sobre el medio ambiente.  No obstante, ningún esfuerzo que se haga desde la empresa será efectivo si como usuarios no aceptamos el rol protagónico que tenemos, al poder decidir todos los días qué tan sostenible queremos que sea nuestra movilidad. ¿Ya comenzaste a dar los primeros pasos en este aspecto?​​