​​ ​​​"Un primer paso para hablar de paz en Colombia es empezar por respetarlos Derechos Humanos", Ángela Rivas.   Grupo SURA, comprometido con el desarrollo de prácticas que privilegian la dignidad del ser humano y el bien común, generó un espacio para reflexionar y comprender el compromiso de las empresas con el respeto a los Derechos Humanos. El evento contó con la orientación de Ángela Rivas Gamboa, líder del Sector Empresarial, Conflicto y Construcción de Paz de la Fundación Ideas para la Paz – FIP–, un centro de pensamiento independiente, que busca promover la importancia de preparar a Colombia para vivir en escenarios de post conflicto. Compartimos algunas de los planteamientos que nos dejó:    ¿Cómo ha sido la evolución de las prácticas referentes a Derechos Humanos en las organizaciones en Colombia?  R/: En Colombia hemos dado pasos importantes. Hace unos años hablábamos de Derechos Humanos únicamente en temas de seguridad y conflicto.  Aunque hay mucho camino por recorrer, hemos avanzado en traducir discusiones que se dan por fuera del país en escenarios como Naciones Unidas, en iniciativas internacionales al contexto colombiano y en prácticas que ayudan a las empresas a ser respetuosas de los Derechos Humanos en el país.   ¿Cuál es el rol del directivo y del colaborador en el respeto a los Derechos Humanos dentro y fuera de la organización?  R/: Dentro de la organización los directivos tienen un rol muy importante, ya que lideran el compromiso que debe tener una empresa frente a temas de Derechos Humanos. Sin embargo, son sus colaboradores quienes, en la práctica, traducen ese compromiso en hechos y decisiones concretas; las acciones en equipo y la convicción de ambos son las que permiten avanzar.  Por fuera dela actividad empresarial, los dos tienen el rol de cualquier ciudadano. Donde pueden y deben hacer la diferencia es en su quehacer diario, que obviamente se puede traducir en acciones internas o externas a la empresa, pero que tienen que ver con la gestión.    Desde el abordaje de Derechos Humanos ¿Cuál es el papel que deben desempeñar las empresas en una sociedad post conflicto?  R/: En una sociedad en post conflicto o que está en proceso de finalizar uno, las empresas tienen que ser muy serias y cuidadosas en el trabajo que realizan, lo que implica entender muy bien el contexto en el que están operando y cómo las relaciones que hacen parte del core de su negocio pueden o no afectar los Derechos Humanos para poder, de manera proactiva, identificar, prevenir o mitigar cualquier efecto sobre ellos.  Al hace resto, las organizaciones contribuyen a que existan entornos favorables para una paz sostenible; en ese sentido, de cara al post conflicto o al post acuerdo, realmente pueden hacer la diferencia si hacen una buena gestión en Derechos Humanos.   ¿Cuáles son los retos en materia de Derechos Humanos y empresa en Colombia?  R/: Hay varios retos:  1. Poder realmente avanzar en la implementación de estándares mínimos en el tema de empresas y Derechos Humanos por fuera de los centros típicos donde se dan avances en estos temas, como: Bogotá, Medellín, Barranquilla y Cali. Llevarlos a la práctica en otras regiones del país.  2. Incluir medianas empresas y sectores que típicamente no han estado en el núcleo de la discusión.  3. Entender los Derechos Humanos más allá de los Derechos Civiles y Políticos.  4. Brindar información transparente a los grupos de interés de las empresas, ya que al no ser precisa puede dañar su reputación; por esto debe generarse un diálogo claro que explique qué genera su operación, cuáles son sus impactos reales y cuáles no.  5. Avanzaren la política pública de empresas y Derechos Humanos, lo que permitiría tener mucha claridad sobre qué espera el gobierno colombiano que pase en este campo.   ¿Cómo se complementan las empresas y el Estado en Derechos Humanos?  R/: Si nos vamos al marco de Naciones Unidas, cada uno tiene responsabilidades muy claras, necesarias para que ambos puedan avanzar al máximo.  El Estado está llamado a proteger los Derechos Humanos. En ese sentido, puede aportar mucho en términos de asegurar que son una realidad para todos los ciudadanos, no solamente al crear normas, sino por generar unas capacidades que son importantes pero que aún no existen en el país.  Las organizaciones empresariales tienen la responsabilidad y la obligación de respetar y ser lo suficientemente cuidadosas para asegurarse de que ninguna de sus acciones afecte los Derechos Humanos.  Estado y empresas tienen el deber de generar acceso a remediar cuando hay alguna afectación a los Derechos Humanos, por eso cada uno en sus responsabilidades debe trabajar para que esto sea posible.  Las organizaciones de la sociedad civil también tienen un papel importante en términos pedagógicos, ya que pueden ayudar a comprender qué es el campo de empresas y Derechos Humanos, cuáles son sus alcances y responsabilidades y, al mismo tiempo, hacer una denuncia cuando no funcionan y mostrar cuando sí.   ¿Cuáles considera que son los principales obstáculos en materia de Derechos Humanos en Colombia?  R/: Los principales obstáculos son:  1.Entender que los Derechos Humanos no son un asunto ideológico, sino un bien de todos los colombianos y que el interés de todos nos permitirá seguir avanzando en este campo.  2.Saber que los Derechos Humanos no son exclusivos del conflicto, que abarcan muchos temas, campos y no se reducen a temas de Derechos Políticos y Civiles.  3.Poder trabajar con las complejidades que tiene el contexto colombiano. Tenemos que entender que en nuestro país hay unas dificultades particulares, unas zonas grises, una cantidad de dilemas donde no hay respuestas buenas y malas, sino respuestas posibles, que requieren tomar decisiones.  4.La falta de inclusión, la discriminación, el irrespeto a los derechos económicos, sociales, culturales y a la vida, siguen siendo obstáculos en nuestro país.    Para Ángela Rivas, los Derechos Humanos son muy importantes para las empresas porque hoy estamos en un mundo cada vez más globalizado; cada vez hay más grupos de interés que tienen los ojos puestos en estos temas; es claro que en el campo de Derechos Humanos la acción de las empresas puede generar cambios positivos o negativos; y, finalmente, porque existe un sinnúmero de herramientas que ayudan a avanzar en este campo.​