Los más recientes pronósticos acentuaron la contracción de la región por efectos de la propagación de COVID-19.

Por Valora Analitik para Grupo SURA*

El mundo económico de 2020 que se imaginaba la gran mayoría de organismos multilaterales a cierre del año pasado y comienzos de 2020 ha cambiado considerablemente. La expansión del COVID-19 ha hecho que las estimaciones sobre las caídas del producto interno bruto (PIB) de las naciones se hayan acentuado a mediados de este año.

América Latina es una de las regiones más afectadas por la emergencia sanitaria que se desprendió de la pandemia. Al mismo tiempo, su vulnerabilidad frente a los impactos económicos derivados es mayor al contar con economías en vía de desarrollo, altamente dependientes de materias primas en sus estructuras productivas.

¿Cómo lograr una política económica estable? ¿Cómo no sacrificar vida productiva sin poner en riesgo la salud de los ciudadanos?, y ¿cómo podría darse la recuperación para 2021? Son las preguntas que actualmente retan a presidentes, ministros de economía y congresistas.

Antes de la pandemia
El año pasado el mundo era optimista luego de ver cómo Estados Unidos y China llegaban a un acuerdo para acabar con la Guerra Comercial que empezó en 2018.  Un informe del Banco Mundial de junio 2019 sentenciaba el crecimiento de América Latina y el Caribe en 2.5% para 2020, gracias, entre otras cosas, al repunte de las inversiones fijas, un mejor precio del petróleo, pues se superarían los malentendidos por la guerra petrolera, pero especialmente por un mejor ambiente para los inversionistas internacionales.

El 16 de enero de este año el mundo vio cómo después de casi dos años de guerra comercial entre Estados Unidos y China, el panorama empezaba a mejorar para las economías desarrolladas como emergentes. El buen ambiente duró apenas 55 días, pues el 11 de marzo la Organización Mundial para la Salud (OMS) declaró el nuevo coronavirus como pandemia, que tuvo origen en Wuhan (China).

Desde ese momento, las perspectivas cambiaron radicalmente. El cierre de fronteras, los efectos de los aislamientos preventivos sobre distintos sectores productivos y la dinámica de consumo, así como la contracción de la inversión privada y las remesas, entre otras razones, se tradujeron en varios cambios de las estimaciones del impacto de la pandemia en el crecimiento económico de los países.

Cambios en proyecciones económicas
Las más recientes estimaciones dan cuenta de una caída del Producto Interno Bruto (PIB) histórica. Por ejemplo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) previó en un informe de julio una contracción de 9.4% para la economía de América Latina, una caída de nueve puntos porcentuales en comparación con la previsión que entregó en enero.

Proyecciones del PIB por países del FMI para 2020 y 2021

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) también acentuó sus proyecciones de decrecimiento ante lo que pueda pasar en esta parte del mundo. El 28 de mayo pasado, Alicia Bárcena, secretaria General de este organismo, sentenció que América Latina está ante la mayor contracción económica desde 1900 por el coronavirus.

La Cepal proyecta un descenso de 9.1% (en su actualización del pasado 15 de julio), cuando en las proyecciones de cierre de 2019 esperaba un crecimiento de 1.3% en la región. De esta manera, al cierre de 2020, se proyecta que se tengan valores parecidos a los de 2010 en términos de PIB per cápita, un retroceso en el bienestar de la población.

Proyecciones de crecimiento por países para 2020: Cepal

Respecto a la pobreza, el organismo calcula que la tasa aumentará este año hasta el 37.3%, con lo que el número de personas en esta situación pasará de 185.5 millones en 2019 a 230.9 millones este año.

Sobre el mercado laboral, la Cepal proyecta que el número de desempleados se incrementará en 18 millones frente a 2019 y llegará a 44.1 millones de personas en la región. Además, se espera que para 2020 la deuda pública de América Latina alcance 69.7% del PIB, en comparación con el 59.5% que registró en 2019.

“Los esfuerzos nacionales deben ser apoyados por la cooperación internacional para ampliar el espacio de política a través de mayor financiamiento en condiciones favorables y alivio de deuda. Asimismo, avanzar en igualdad es fundamental”, concluyó Bárcena en la presentación del informe el 15 de julio pasado.

Por su parte, Focus Economics expone a Argentina y Perú como las economías que se resentirán más a cierre de año: con caídas del 11% y 10.5%, respectivamente. Colombia sería la tercera de menor caída en América Latina, con un descenso del 5.2%.

Raúl Ávila, profesor de economía en la Universidad Nacional de Colombia, explica que ese distanciamiento entre proyecciones tiene varias explicaciones: el cómo llegan las economías al punto más crítico de la pandemia es una de ellas.

“Pero también hay que ver cuáles son los periodos de cuarentenas flexibles que se dan en cada país. Cómo se mueve ese acordeón para otorgarle un respiro a ciertas industrias. Y otro punto fundamental tiene que ver con el apoyo social que se entrega a los más vulnerables”, dijo Ávila.

A lo que se refiere el analista es a giros directos que se entregan a las familias y ciudadanos más golpeados por la pérdida de ingresos. Punto que para la Cepal es vital: una renta básica estructural que frene el posible crecimiento de la desigualdad y el aumento de la pobreza en la región.

Un giro en política comercial

La razón para que el cambio sea tan abrupto es que el contagio del coronavirus afectó a socios comerciales fundamentales de la región Estados Unidos, China y Europa. Según datos de la Cepal, de los USD 1.07 billones que exportó la región en 2019, cerca del 24% fueron a China.

“Pero a eso hay que sumarle un tema fundamental y es la pérdida de valor del petróleo, materia prima esencial para varias de las economías de la región. Esta pandemia evidenció que sí o sí hay que pensar en el cambio de la matriz exportadora y del modelo del comercio internacional para mitigar el golpe”, aseguró Mauricio López, director del grupo de Macroeconomía Aplicada de la Universidad de Antioquia, en Colombia.

De ahí que las proyecciones de la Cepal al cierre de 2020 señalen una caída de las exportaciones del orden de 10.7% en términos de valor, y de 2.5% en volumen. Siendo los envíos a China los que más caigan, con cerca del 21.7%.

¿Y el costo de vida?
Un dato que se espera no cambie significativamente es el de inflación. El indicador sobre el costo de vida en la región, según los mismos bancos centrales, se mantendría en los rangos que se esperaban a comienzo de año.

Argentina, por ejemplo, acabaría con una variación cercana al 40%, siendo la de mayor indicador, pero por cargar con el mal desempeño económico del año pasado. Uruguay rondaría el 8%. Mientras que Paraguay, México, Brasil, Colombia y Chile se movería por el 2% y 3%.

Estimaciones de la inflación anual al cierre de 2020

“No se ven fuertes trasmisiones de la crisis económica a los previos de bienes y servicios de primera necesidad, entre otras cosas porque la gente está cuidando el gasto e invirtiendo en lo estrictamente necesario”, concluyó Alejandro Useche, miembro de la Asociación Económica Americana y profesor de la Universidad del Rosario.

De darse un panorama más optimista, y en caso de que los posibles rebrotes de COVID-19 en América Latina puedan ser controlados de manera eficaz, 2021 sería un año más prometedor aunque no de recuperación total. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) estima que, en un panorama favorable, el PIB de la región podría recuperarse a ritmos del 3.7%, misma perspectiva que tienen en la Cepal.

Este escenario depende, principalmente, de la capacidad de los Estados para controlar posibles rebrotes y del ritmo de recuperación de los socios comerciales de la región, como Estados Unidos, China y la Unión Europea.

“Pero también debe tenerse en cuenta en qué punto va a estar la confianza de los consumidores durante los primeros meses de 2021. Qué tan motivados estén a hacer gastos y a consumir créditos, esto será piedra angular para el ejercicio del próximo año”, concluyó Ávila.

*Este artículo es elaborado por el equipo de Valora Analitik para Grupo SURA. Su contenido es de carácter periodístico y no compromete posturas o recomendaciones específicas de nuestra Organización.